Carta de amor a un extraño

Son las seis de la tarde. Miro por la ventanilla y se ve el océano. Hace mucho sol y todo resulta muy hipnótico, como en verano. Pienso que antes era más fácil, cuando había un trillón de cosas que no sabías por qué ocurrían. Y todo fluía. También pienso en ti. Qué estarás haciendo. Y si tú también verás el mar. El mar, que brilla como una patata ruffles de cristal. Me sumerjo y todo queda en silencio... El primer baño es como volver a empezar. Me he vuelto casi simétrica pero ya sabes, la vida es como un mando a distancia: es difícil resistirse a pulsar el botón, siempre piensas que algo puede cambiar.

1 comentario:

Anna Soler dijo...

Si, siempre pienso que algo puede cambiar...y lo que hoy ha cambiado es tu edad. Moltes felicitats bonica!!!!!!!!! Play Again y un año más!

Molts petons de dilluns estival.