Ella es única

Mi madre tiene una lógica que da miedo...es terrible la tía...
Me ha llamado hace un ratito para decirme que ya había ido a quejarse a su gim porque "no hacen aquello tan divertido que hace su hija en Barcelona". Las pobres de recepción deben haber tardado un buen rato para descubrir que mi madre se refería a Batuka.
Lo sé porque la conozco desde que nací y porque somos muy pocos los expertos en interpretar su lengua, 4 para ser más exactos.

Total, que las chicas le han dicho: Maria Josep, ja fa un any que ho fem, cada dimarts....
A lo que ella, lejos de avergonzarse por su funcionamiento mental tipo lanzadera-espacial-siempre-voy-a-tope ha respondido: "Pues nena, apunta'm al grup on hi hagi més jovent".
Y olé.

Un hueco en mi interior.

Pues no, se ha ido y no siento nada de nada.
Aún no he sido capaz de pasar cerca de dónde ya no está pero tampoco me causa un gran desbarajuste no hacerlo. Puedo resistir.
¿Desbarajuste? Ninguno.
Anestesia doble y un leve dolor de cabeza. Solo eso.
Y es que con el tiempo hay cosas a las que solo les queda perderse. De lo contrario duelen más.

Volviendo al circo

A mi los científicos me dan risa. No en plan general y tampoco todos. Solo algunos.
Concretamente sólo los que se dedican a testar y acreditar memeces.
¿Cómo sinó nos iban a convencer que bebiendo más yogures seremos inmunes al mundo? Estas cosas no se pueden hacer sin los científicos.
Yo pensaba que los científicos se dedicaban a cosas más serias, la verdad, pero como siempre, el dinerito nos puede. Demasiado.

Y así, de opi a pase y tiro porque me toca, nuestras marcas son cada día más agresivas, más intrusivas.
Pero qué remedio, aquí estamos, en una nueva era y ser moderno es lo que tiene. Los marcianos llegaron, pero sin naves espaciales. Llegaron con traje y se mezclaron entre la plebe, para empaparse de sus suspiritos de algo más.
Y que me perdonen los chicos de Sony pero cuando Playstation nos pregunta qué es estar vivos nos están insultando. Que vendéis consolas...
Igual que Starbucks, que ha lanzado una nueva bebida del verano y dice "Empieza a vivir tus sueños. Con el nuevo Banana Java Chip". Es un cartel más simple y baratito que la super peli de Sony, pero igual de eficaz: no voy a ir más.

Señores modernos, yo me bajo que así no se puede.
La banana no me gusta, en mi vida he dedicado 5 minutos a la play, jamás me compraré un paquete de esos gigantes de Trident para tener en el salón.

Tendría que venir un huracán para llevarse todos los departamentos de marketing a luchar contra triburones en el Océano Pacífico y televisarlo en prime time.

en lo bueno y en lo malo

disgusto
enojo
fastidio
hastío
atrabilis
cabreo
cólera
desabrimiento
inquina
irritación
malhumor
mosqueo
rebote
arrebato
berrenchín
berrinche
bronca
corajina
ira
rabieta
sofocación
sofoco
furia
joroba
desilusión

Ahora sí. Mucho mejor.

Contigo

Subíamos Muntaner sobre un minotauro, que para eso era San Jordi y los dragones están muy vistos, íbamos haciendo casi eses, soñando que mañana no ibamos a currar, con una botella menos, dos cascos con capucha incorporada, los ojitos casi cerrados. Viendo el mundo sin mirarlo, como siempre. Pensando que nadie nos ve. Y yo pensaba que casi siempre que me lo paso tan bien, es haciendo el idiota, contigo.

C6H12O6 + 6O2

Casi todo se resume con más luz.

La melanina de la risa

Compramos los billetes de avión en febrero. Con las prisas.
En marzo nos pusimos las chanclas. Con ilusión.
En abril nos sentamos a ver caer la lluvia toalla en mano. Durante 16 días.
En mayo nos sentamos en un rincón, a deshojar el amazonas, para conseguir un rayo más de sol.
En junio empezaron las vacaciones. Y las colas en el Prat.

Nos pilló julio mirando los escaparates del Zara. Con el sudor en la frente, comprando jerseis gorditos, decidiendo si vamos a pasar el nuevo invierno con abrigo o biquini a topos.

En agosto ya estábamos locos.



Pensamientos del día

¿Y si estuviera deseando cosas equivocadas?
¿Me siento de verdad mejor desde que empecé a comer pescado?

Seguimos.

Jugando a las muñecas

Lleva cresta pero aún tiene dientes de niña, el pelo enredado, los ojos perdidos, las uñas mordidas, las manos secas, la piel con frío, la expresión ausente y tres pendientes de más.

Para mí, sigue corriendo en su bicicleta rosa, sigue sin saber decir palabras largas, alisándose el pelo con saliva, rompiendo mis cuentos, sigue siendo pequeña.

Para el mundo, su sonrisa de niña no es nada sino una mano en el bolso, una opinión molesta, una juventud perdida, un futuro de mal ver.

Para ella, sigo sin entender nada, sigo siendo un ejemplo a no seguir, una pesada, una preocupación más, una sonrisa menos.

Y lo que ella jamás entenderá es que, para bien, o para mal, ella siempre seguirá siendo mi muñeca favorita.

A la espera del anticiclón

Ha llovido mucho en Barcelona y se me ha corrido el rímmel. Las vacaciones pintan light. Mientras a otros les maravilla no tener nada en la nevera, yo no me acabo de acostumbrar a dejar los días dormidos.
La persistente gota de la ventana sigue apuntando tormenta y me recuerda que sigo dentro.

Hoy seguiremos trabajando, para despertar las esperanzas de los más vulnerables; iremos más deprisa, para darle importancia a las trivialidades. Y por la noche un beso vago, decepcionado de tantos nos, aguado por la lluvia.