El mundo a través de tus ojos

La semana pasada, mi hermana se fue a vivir a la india marcando un punto y seguido a la larga cola de aventureros que han tomado otros caminos los últimos dos años. Mi mente simétrica y grupal intenta poner orden al cambio así que la clasifico junto al grupo de amantes del jamón ibérico en la distancia y la distancio de los que pasan frío pero comparten franja horaria. La pongo claramente lejos de los que entienden lo que les cuentan los autóctonos, pero cerca de los que están demasiado lejos y no tienen previsto volver pronto. Lejos de los que puedo visitar en low cost y lejos de los que comen arenques a su pesar.
La listo cerca de los más cercanos y en un abrir y cerrar los ojos veo que bate récord de proximidad, aunque no abro un nuevo grupo de familiares lejanos para que no me entre la penita. Descubro, eso sí, que es mi primer contacto que come garbanzos bañados en agua picante a diario y comparte cuarto con varios sapos-come-bichos. Ya ves.
Pero en menos de dos minutos paro de clasificar porque los números no me salen. Haciendo un rápido cálculo de "lejos" enumerados, me temo que será de las que abrirá un nuevo grupo de gente que vuelve muy cambiada. Así que, una vez más, y esta vez la que más, me coloco en el grupo de los que esperan estar tan cerca en la distancia que jamás sientan los lejos.

3 comentarios:

Ariadna Mayo Inspirado dijo...

Seguro que se siente mejor sabiendo que siempre se podrá arropar con las tapas de la carpeta donde la guardas. Una carpeta de esas de tapas blandas, pero con un recubrimiento térmico interior y otro exterior hecho con caparazón de tortuga centenaria. Cualquiera se sentiría orgulloso de haber llegado a la India sin tener que salir de ella :)

Anónimo dijo...

que bonic anita. Ja saps que testimo molt, sempre tindrem el gtalk durant les teves reunions :)Gina

Josep Maria dijo...

tendria que escribi cuentos anita te estimo