Historias en el patio de luces
Al levantarme esta mañana me di cuenta que mi cuerpo no pesaba nada. No llegué a poner los pies en el suelo que ya levitava a tres palmos y, al minuto 2, mi cuerpo sin control salía por la ventana.
Y así, con mi conjunto para dormir camiseta de tirantes+bragas, con un frío que pelaba, estaba yo en el patio de luces un poco mosqueada. Porque claro, una cosa es salir volando, que bien, porque es viernes y currar me apetece -0, y otra es salir en bragas al patio.
Y en el tercero, a punto de llegar al cuarto, ya un poco resignada viendo que mi salida del barrio era inminente, he pensado que mi situación actual, la de volando en bragas, no distaba mucho de mi vida de estas últimas 2 semanas. En fin.
