El Doctor Amor (Doctor Love para los bilingües)

El Doctor Amor se ha mudado a mi edificio. Las que lo conocen, dicen que es el nuevo Dionisio del siglo XXI, que su belleza es inexplicable y sus consejos infalibles. Pero yo aún no le he visto, así que no puedo opinar. Solo puedo decir que su mudanza me ha traído más inconvenientes que ventajas. Las largas colas de mujeres que dan la vuelta a la manzana no me dejan subir la compra. Por no decir los gritos y peleas que se arman cada dos por tres en una escalera de metro de ancho. Y es que el tío ha establecido dos turnos: por la mañana y tarde para consulta; por la noche para las amantes despechadas que quieran hacer locuras para recuperarlo.
Y aquí estamos el resto. Desde su mudanza, en el edificio no duerme ni dios. A las vecinas nos ha mandado por correo una disculpa por anticipado por los inconvenientes que podamos sufrir. Y un vale de descuento. Eso sí. Y a los vecinos machos un correo de disculpa por las amantes, amigas, novias y esposas que vayan a perder en el proceso.
Pero no creo que esto vaya a durar mucho más. Me he informado por Internet que los malestares que ocasiona en la comunidad, y el overbooking de visitas cuando se conoce su paradero, lo obligan a mudarse muy a menudo, así que espero que esto el tío se busque otro piso antes de morir de una sobredosis de líbido.
Y espero que eso sea antes que yo decida aprovechar mi vale.

Me ha encantado

No suelo poner frases sueltas vistas de otros sitios pero esta me ha encantado. Y es que solemos tener una tendencia a confiar en aquellos que creemos mejores para que solucionen nuestros problemas.

"Put your best people on your biggest opportunities, not your biggest problems."

-- Jim Collins

Vía:
hidden persuader

Aunque sea un tópico, este post se va a llamar "El viaje"

Me he tomado dos cafés pero no te veo. Abro mucho los ojos para conseguir el favor de mis ojos miopes pero nada. Sigo sin verte. Quién sabe, quizá no estés. Quizá te hayas instalado de nuevo en tu vida tranquila en el extrarradio de la soledad. Quizá haya huelga de trenes, o de buses, o de ambos. O puede que sea yo la que está lejos de todo. Cómoda y tranquila en una realidad de doble fondo. La mía y la de ese ser desconocido que no me deja despertar.

Ese perro listo

Esta noche me ha mordido un perro. Entonces ha venido un chico muy guapo y con un método algo raro y complicado ha conseguido sacarme el perro de encima. El método consistía en atar a una mujer, que andaba por la allí, a un poste de teléfono, colgar de la cuerda, con la que la ha atado, 3 colas de gato falsas y preguntar al perro que buscara la cuarta cola. Los resultados han sido sorprendentes. El perro ha dejado de morderme y se ha sentado a pensar dónde andaría la cuarta cola que no estaba a la vista. Yo, viendo que el panorama no era muy optimista, estaba claro que el perro listo ese se daría cuenta que lo estaban engañando, he decidido despertarme cuanto antes. Algunas veces prefiero la vida misma.

Piedras filosofales: liquidación de stock.

En Gran de Gracia hay una tienda pequeñita que cierra por jubilación. Los hijos del dueño le salieron ejecutivos agnósticos y a sus 89 años, el hombre no puede mantener el chiringo abierto todos los días. La tienda ha sido bautizada varias veces por el papa de Roma y por ahí dicen que fue donde el Dalai Lama compró su primera túnica. Algunos de sus tesoros más preciados son el quinto pie encontrado de Jesucristo, una piedra filosofal para ser inmortal y un diente de oro de Alá. Casi nada.
Pero con los tiempos que corren y las semanas temáticas del Corte Inglés, ¿quién quiere vivir para siempre? Así que el señor del chiringo liquida las últimas piedras filosofales que quedan en el planeta tierra.
En la puerta, un cartelito escrito de su puño y letra nos avisa: Lo malo está por ver, pero lo peor por llegar.

La joya de la corona

Ayer calculé el tiempo que voy a pasar en Inditex este año y el resultado me ha dejado pasmada. Señoras y señores: este año que viene pasaré aproximadamente una semana laborable en casa de Don Amancio. Y no sé por donde andará la media española pero, estoy segura que más de uno se sorprenderá a si mismo si echa unas cuentas rápidas. Inditex es la joya de la corona. Es ese hermano listo que todo el mundo se pregunta si no será adoptado. Copiando las pasarelas, ha marcado colecciones sin sentido temporal. Porque ellos sigue el calendario Vogue: Primavera-verano en febrero, otoño-invierno en julio y temporada nueva cada semana. Con Inditex el resto de marcas textiles están vendidas o malheridas. A ellas, que se les dijo que lo importante era la marca, imprimieron catálogos exclusivos, contrataron a divas y sucedáneas y gastaron una fortuna por aparecer en las mejores publicaciones. Y mientras estas estaban haciendo cola en las imprentas, a Don Amancio le dio por abrir tiendas en las mejores calles, aunque el jersey de 19 euros parecía que no iba a dar para el alquiler. ¡Qué mejor anuncio para una quinceañera que una tienda que parece Gucci y se llama Bershka! (ver tienda de paseo de gracia). Y es que los españoles no estamos acostumbrados a éxitos de tal magnitud, y cuando vivimos uno, nos solidarizamos a muerte. Estoy convencida que la tienda de Paseo de Gracia de Zara debe estar al mismo nivel de visitas que la Sagrada Familia en Barcelona y no me sorprendería si estas fueran mayores. Si incluso los residentes de la península entramos en los Zaras que vemos en el extranjero… ¡por si se nos pasara algo! Porque Inditex ha puesto en la boca de la calle el: cómpralo ya que luego no estará. Y con la dichosa frase: caja.

Corre

Corre que se acaba el año. Corre y no pares hasta abril, que ya no hará tanto frío y las caipirinhas y el sol te curarán de este querer hacer algo más y no sólo lo que tú me digas. Corre, porque como te pillen las ganas de no mirar atrás y dar un portazo, te vas a quedar en el paro con 901 euros. Corre y corre con ganas que esto parece que se acaba y va a ser difícil seguir con lo mismo como no corras. Corre muñeca. Corre. Que como no corras, vas a tener que buscar otras palabras para describir lo que haces, corre que sino pinta que vas a ser feliz de verdad.

Y esto está mal visto.

Peter Pan

Peter Pan está dormido a mi lado. Hoy ha madrugado y ayer se acostó muy tarde.
Tiene ya algunas canas pero aún viste camisetas superpuestas y bambas fosforitas. A veces, cuando habla, pausado y lento, parece mayor. Per enseguida se despista tras una pelota o una piruleta de colores. Porque a él, le gustan los caramelos de palo de sabor intenso, de los que duran poco en la mano.
Los demás niños lo miran embobados, buscando respuestas, esperando saber si ya les toca jugar también. Se acercan, impacientes, pues saben que a él los juguetes le duran poco. Nada y menos que más.
Y cuando ya no le sirven, los abandona en un rincón, casi nuevos, relucientes, a medio estrenar...


Peter Pan ha despertado. Voy a dejar de escribir, no sea que se de cuenta que escribo sobre él y me despida.

Ese japo, ese japo

De su vida ellas eran sobradamente lo mejor pensaba mientras andaba hacia casa.
Maldito viento. Vestía su abrigo largo, bufanda larga y los oídos tapados con algodones. La calle estaba desierta. Solo se oía el viento que movía las bolsas de basura y papeles sucios de una ciudad solo limpia en los opis y panfletos.
Y así, pensaba que muchas veces demostrábamos demasiado amor a quién no lo merecía, y en cambio amábamos en silencio tantas cosas. Pero al fin y al cabo, todo se resumía dónde uno podía respirar tranquilo, sonreírse de las más solemnes tonterías y acariciar los momentos con palillos.

Ese Japo, ese japo. sms de la peligrosora. 9 de julio del 2006. 17.41.


De puro cuero 100% vacuno.

Zapatos nuevos. De un marrón brillante casi negro. Preciosos. De puro cuero 100% vacuno. Él, que nunca estrenaba nada, y heredaba casi todo, ahora se fundiría la calle a golpe de suela. Las chiquillas caerían como moscas. Su jefe lo ascendería a director general. Estaba claro.

Y así, hinchado como un palomo buchón salió a la caza de la fama merecida. Requemado por tantos años de miseria e indiferencia de la sociedad en general.

Dolores, la vecina buenorra del tercero, esa que jamás lo había visto en 21 años de escalera compartida, los divisó enseguida. -¿Zapatos nuevos señorito? -Sí señorita Dolores. Recién estrenados van. -Y Dolores, ciega a la pobreza, fiel sirvienta de la bonanza, se levantó la falda para enseñar a Gómez sus braguitas de puntilla. Blancas. Firmadas por Ariel.

Feliz como una perdiz, Gómez salió a la calle con sus casi súper poderes. Levitando a tres palmos del suelo. Una de una van. Al pasar por delante la panadería, Rosita, le sacó unos dulces y un bocata de serrano. Dos de dos. Al cruzar la avenida principal los coches frenaron de golpe estrellándose los unos contra los otros, anonadados por tanto brillo y belleza todo en uno. Tres de tres. Las niñas del colegio superior se sujetaban con fuerza las camisas, pero los botones abandonaban sin piedad sus puertos de origen. Cuatro de cuatro. Ricardo, el revistero más choni del barrio salió a su paso con tres periódicos y 400 suplementos. Todos con su número anotado. Cuatro de cuatro. Porque no era target. Al llegar a la oficina le informaron que podía tomarse unas vacaciones merecidas, pues estaba claro que las féminas de la oficina no aguantarían vestidas más de 5 minutos.

De los días que le precedieron nadie sabe, pero el 30 de noviembre se convirtió en un día histórico. Recordado por los años de los siglos porque Gómez estrenó zapatos.