Piedras filosofales: liquidación de stock.
En Gran de Gracia hay una tienda pequeñita que cierra por jubilación. Los hijos del dueño le salieron ejecutivos agnósticos y a sus 89 años, el hombre no puede mantener el chiringo abierto todos los días. La tienda ha sido bautizada varias veces por el papa de Roma y por ahí dicen que fue donde el Dalai Lama compró su primera túnica. Algunos de sus tesoros más preciados son el quinto pie encontrado de Jesucristo, una piedra filosofal para ser inmortal y un diente de oro de Alá. Casi nada.
Pero con los tiempos que corren y las semanas temáticas del Corte Inglés, ¿quién quiere vivir para siempre? Así que el señor del chiringo liquida las últimas piedras filosofales que quedan en el planeta tierra.
En la puerta, un cartelito escrito de su puño y letra nos avisa: Lo malo está por ver, pero lo peor por llegar.

